• Reserva Online

    La manera más fácil de reservar nuestros productos.

    Leer más...

  • Tratmientos para mujeres

    Todos los tratamientos en un sólo lugar.

    Leer más...

  • Tratamientos para hombres

    Todos los tratamientos en un sólo lugar.

    Leer más...

  • Nutrición

    Los mejores planes de nutrición armados a tu medida.

    Leer más...

Menu



  • alt text



Adicción a la comida: ¿mito o realidad?

El apetito emocional (comer en ausencia de hambre fisiológico) es un factor de mucha importancia en el desarrollo de sobrepeso. El cuestionario de la Universidad de Yale (YFAS) es la primera herramienta que permite identificar a los sujetos más proclives a padecer adicción a la comida.

Los alimentos y el sistema de recompensas
La ingesta de alimentos de alta densidad calórica (Carbo-grasos: azucares+ harinas+ grasas) impacta en las mismas zonas del cerebro en las que actúan ciertas drogas como la Cocaína y drogas opioides. Este tipo de ingesta suele ser disparada por estrés emocional, aburrimiento ó estados de ánimo negativo. Comer alimentos sabrosos activa los centros de recompensa en dos zonas del cerebro: Nucleo Acumbens y área ventral del globo pálido, donde el cerebro incrementa la producción de DOPAMINA, el neurotransmisor de placer.

Sin embargo el comer puede volverse adictivo en algunos individuos y algunos alimentos pueden funcionar como disparadores difíciles de controlar

Las conductas de riesgo
El cuestionario de la Universidad de Yale incluye una serie de preguntas que permite reunir los criterios que determinan su grado de adicción a ciertos alimentos. Estas preguntas son muy similares a los criterios que definen la droga dependencia según el DSM IV-R (Manual de Psiquiatría: Diagnostic and Statisticall Manual of Mental Disorders IV-R)

  • Ingesta de alimentos en mayor cantidad y durante más tiempo de lo deseado. Aún sintiéndose lleno.
  • Deseos persistentes e infructuosos de abandonar la conducta adictiva
  • La comida ocupa demasiado tiempo real o emocional en su vida
  • Su conducta alimentaria le lleva a evitar eventos sociales o laborales que no puede controlar
  • No puede evitar sobrealimentarse a pesar de conocer cuánto daño le provoca a su salud
  • Tolerancia (cada vez necesita más comida para lograr la misma sensación de placer)
  • Sindrome de abstinencia al suspender la ingesta ( agitación, ansiedad, desasosiego)
  • logo



    Grupos

    Todos sabemos que comer menos y movernos más es la estrategia adecuada para perder peso. Sin embargo, algunas personas necesitan algo más. Para modificar aquellos hábitos instalados hace años, algunas personas necesitan un marco de apoyo y motivación.


    logo

    Consulta individual

    Especialmente recomendado para quienes prefieren un tratamiento altamente personalizado.



    logo